EL DESEO DE MORIR
“El deseo de morir es una de las manifestaciones primeras del entendimiento. La vida que tenemos parece insoportable, otra parece inalcanzable, y el deseo de morir ya no produce culpa. Simplemente, uno pide el traslado de una celda vieja y odioda, a otra nueva, que será odiada a su debido tiempo. Un antiguo resto de fe nos hace imaginar que el Señor aparecerá casualmente en el corredor, en el momento del traslado, y reconociendo al prisionero dirá: ‘A este no lo encierren otra vez. Viene conmigo’”
